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21.7.11

ESTUDIO DE LAS HUELLAS

 -ESTUDIO DE LAS HUELLAS
 -INSPECCIONES TECNICO-OCULARES (QUINTA PARTE)

4.-Huellas de descarte

En ocasiones suelen tomarse las llamadas huellas de descarte, que no son otra cosa que las tomadas a las personas cuyas huellas es normal que se encuentren en el lugar de los hechos, a fin de compararlas con las obtenidas en la inspección técnico-ocular y descartar las que les pertenezcan. Así se hace, por ejemplo con los moradores de una vivienda asaltada, los empleados de un comercio robado, los policías que manipularon objetos y no llevaban guantes, etc. Son huellas de personas vinculadas con el escenario del suceso, pero sin ninguna responsabilidad en el acto criminal.

5.-Metodología para la obtención de huellas lofoscópicas

 La inspección lofoscópica o inspección técnico-ocular para la obtención de huellas lofoscópicas, se compone de cuatro pasos que habrán de seguirse en forma cronológica. Dichos pasos dependerán de si se trata de huellas latentes o de huellas visibles:

) Búsqueda y localización

 A tal fin se expondrán en el punto siguiente una serie de técnicas para su uso.

2º) Revelado

Mediante la aplicación reactivos adecuados a la clase de superficie de la que se trate, las huellas latentes pasarán a ser visibles. Las huellas que ya eran visibles antes no precisarán ser reveladas.

3º) Fotografiado

Terminado el revelado de las huellas latentes se procederá a su fotografiado en conjunto parcial y en detalle.

4º) Trasplantado 

Las huellas resultantes han de ser recogidas para su estudio posterior en el laboratorio, para lo cual se pasan a unas cartulinas especiales llamadas hojas de trasplante.

Superficies tocadas por el autor durante el acceso.( Tecnicas Investigacion Antonio Turrado), Editorial Tesys, Barcelona 1985


6.-Técnicas para la búsqueda de huellas lofoscópicas en el lugar de los hechos

Haz de luz oblicua sobre una superficie.
Tecnicas Ivestigacion Antonio Turrado
Editorial Tesys, Barcelona 1985
Como dejan claro Antón Barberá y de Luis y Turégano, “pretender detallar dónde encontraremos huellas de los delincuentes resulta tarea poco menos que imposible, por lo cual, en cada caso, queda reservada a la perspicacia del investigador la realización de este trabajo, quien lo practicará en el sitio más apropiado, según las circunstancias”.

De cualquier modo, a continuación se ofrece una técnica básica que facilite la búsqueda de esta clase de huellas, llevando a cabo las siguientes pautas de actuación:

-Puede servir de referencia para la búsqueda el ponerse mentalmente en la posición del delincuente y ver las superficies que se vio obligado a tocar para acceder al lugar, y seguir el itinerario lógico que pudo realizar después.
-Averiguar la forma que el asaltante empleó para acceder al lugar. Si fue forzando una puerta, rompiendo una luna de cristal, haciendo un butrón, etc. Igualmente, determinar las herramientas que utilizó.

-En la mayoría de las ocasiones, el punto donde más huellas deja el autor es donde concentra sus principales esfuerzos. En los lugares cerrados suele ser el punto de entrada al local o estancia y el de salida, que a veces puede ser el mismo, así como el punto donde se halla el objeto de mayor interés para el asaltante, como, por ejemplo, la caja fuerte que ha de forzar para acceder al dinero, la habitación donde cree que se hallan las joyas, la caja registradora del local y las máquinas recreativas del bar con sus recaudaciones.

-Las superficies hay que mirarlas también oblicuamente, puesto que así es posible apreciar huellas latentes no visibles de frente. Decisiva importancia tiene el modo de iluminar los objetos y superficies a examinar. Aplicar con una linterna potente un haz de luminoso dirigido de forma oblicua sobre el punto preciso a investigar, puede revelar la presencia de las crestas lofoscópicas. El uso de lupas es aconsejable para una mejor visión.

-Hay que prestar especial atención a los objetos cambiados de lugar y a los que estén en una zona anormal. Como regla general, buscar siempre en las superficies de los objetos sobre los que se sospeche que han sido tocados o desplazados por el delincuente.

-Cobran un importante valor los puntos en los que las huellas resultantes solamente puedan ser del autor, en particular si las superficies son aptas para contener huellas lofoscópicas.

7.-Material para el revelado de huellas lofoscópicas

 El material básico para el revelado de rastros lofoscópicos consiste en pinceles, reactivos y hojas de transplante. Aunque existen otros importantes productos con los que interactúan o se complementan, son esos tres elementos los que podemos considerar como básicos para llevar a efecto esta tarea.

-Pinceles

Existen diferentes clases de pinceles, diversificados no solo por el tipo de pelo sino también por el tamaño y la forma del propio pincel. La elección de uno u otro dependerá del técnico especialista en virtud de las circunstancias de la huella a revelar. Existen pinceles de pelos y plumas de animales, de fibras sintéticas y de fuerza magnética.

-Reactivos

El principio de acción de los reactivos es el de unirse a la sustancia que genera la huella, esto es, principalmente, al sudor y a la materia sebácea que toda persona porta en sus manos y pies, a fin de hacerla visible. Existen dos clases de reactivos: los físicos y los químicos.

-Hojas de transplante

 Su cometido consiste en levantar la huella ya revelada y alojarla en su interior. Antiguamente se empleaba simple cinta de celo, pero hace ya bastantes años que se empezaron a comercializar unas hojas especiales que hacían más fácil esta operación. Las hojas de transplante o transplantadores se dividen en dos grupos: rígidas para las superficies más alisadas y gelatinas para las que presenten algo de relieve.

Foto izquierda:Aplicación de un reactivo físico con un pincel mediante un barrido o peinado sobre la superficie donde hay un rastro dactilar. Foto derecha: Procedimiento de transplante de rastros dactilares a una hoja de transplante rígida

IMPORTANTE:
Publicamos en el blog, una serie de colaboraciones inéditas relacionadas con la Investigación Criminal.
Estos textos no han sido publicados nunca antes. Es por  tanto, la primera vez que se publican en la red.
Estos textos tienen derechos de autor y están debidamente registrados.La reproducción total o parcial de esta información sin citar la fuente y el autor están penadas legalmente.
El autor y propietario de todos los derechos de este  “CURSO BASICO DE INVESTIGACION CRIMINAL”, es el Sr. D. Marcel Fernández Ruiz, Oficial de la Policía Municipal de Bilbao, quien ha autorizado a este blog de información la publicación de su trabajo.

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