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19.8.11

FENÓMENOS CADAVÉRICOS

FENÓMENOS CADAVÉRICOS

RIGIDEZ CADAVERICA

Llamado también rigor mortis, es uno de los fenómenos más significativos para determinar la data de la muerte. Se produce a causa de la aparición de diversos ácidos en el cadáver combinados con la deshidratación del mismo. 

Tras el fallecimiento se genera, en circunstancias ordinarias, un estado de relajación y flacidez de todos los músculos del cuerpo. Después se inicia un proceso paulatino de contractura muscular, definido como estado de dureza y retracción, que sobreviene en los músculos después de la muerte haciendo que estos se pongan rígidos y tensos.

La rigidez comienza en la cabeza del cuerpo y sigue un proceso descendente hasta llegar a los pies. La desaparición de la rigidez se produce también en el mismo orden.
Las características más importantes a tener en cuenta en el estudio de la rigidez cadavérica son las siguientes:

-Por lo regular se inicia entre las 3 y las 6 horas después de producido el fallecimiento, dependiendo ello de cosas tales como las condiciones ambientales, el estado de salud anterior a la muerte o las ropas de abrigo que lleve puestas el sujeto en el momento de su defunción.

-Su progresión es descendente, comenzando en los músculos de la mandíbula inferior y en los orbiculares de los párpados, continuando con los de la cara, el cuello, el tórax los miembros superiores y por último los de las piernas.

-La rigidez cadavérica suele ser completa en un periodo de 8 ó 12 horas, alcanzando su máxima intensidad a las 24 horas y casi siempre inicia su desaparición a las 36 ó 48 horas, siguiendo el mismo orden en que se instauró.

-La rigidez puede ser vencible hasta las 24 horas. Después de ese tiempo pasa a ser ya invencible.

-Termina cuando se inicia la putrefacción del cadáver, lo cual se singulariza con la presencia de la mancha verde abdominal que se ubica en la fosa ilíaca derecha.

-Para saber el grado de rigidez al tacto, el investigador médico-forense tiene que verificar el endurecimiento de los músculos del siguiente modo:

·Ver si es posible levantar los párpados de los ojos.

·Intentar separar los maxilares abriéndolos con las manos.

·Comprobar si se pueden efectuar torsiones del cuello.

·Tratar de flexionar las articulaciones de los hombros, codos, muñecas y dedos.

·Efectuar presiones en diversas partes del abdomen y el torax.

·Intentar flexionar las rodillas y los tobillos.

-En el proceso de la rigidez pueden influir los siguientes factores:

·En las muertes violentas producidas súbitamente se acelera su instauración.

·Las condiciones ambientales frías adelantan su aparición y prolongan su duración.

·Cuando el fallecido lleva prendas de vestir de abrigo se retrasa el comienzo.

·En los neonatos y bebés lactantes el proceso aparece y desaparece con rapidez.

BILBAOPOL



 LIVIDECES CADAVERICAS

Al cesar la actividad cardiaca con la muerte la sangre queda a expensas de la acción de la gravedad, por lo que tiende a ir descendiendo y a ocupar las partes en declive del organismo, provocando en la superficie cutánea manchas de color violáceo o rojo vinoso, conocidas con el nombre de livideces cadavéricas.

La distribución de las livideces depende de la posición del cadáver. Por ejemplo, si se halla boca arriba, en decúbito supino, se forman manchas en toda la superficie dorsal, con excepción de las partes sometidas a presión por el contacto con la superficie del plano sobre el que se halle depositado el cuerpo. Las livideces se localizan en las regiones más bajas del cadáver, indicando la posición final en la que este ha permanecido.
Las características de mayor relevancia en las livideces son las siguientes:

-Se empiezan a formar inmediatamente después del fallecimiento, pero no suelen ser visibles a simple vista hasta haber transcurrido una hora y media aproximadamente.
-Desde el momento en que se manifiestan van aumentando lentamente y perdiendo velocidad hasta alcanzar su intensidad máxima entre las 12 y 15 horas de la defunción, no produciéndose nuevas livideces a partir de las 30 horas.

-Existe lo que se llama la transposición o movimiento de las livideces. Consiste en que si al cadáver se le han instaurado ya las livideces, es decir han transcurrido esas 12-15 horas y se le somete a un cambio de posición, estas livideces tienen la capacidad de aparecer no solo donde ya se encontraban, sino también, en los planos declives de la nueva postura alcanzada.
-Si las livideces son aún móviles o ligeramente móviles, se aprecia una transposición de la sangre hacia otras zonas del cuerpo más bajas.

-Las livideces son ya completamente inmóviles a las 22 o 23 horas después del fallecimiento.
-Las livideces no se plasman en las partes bajas del cuerpo que están en contacto con el suelo o soporte donde se asienta aquel, ya que la presión del peso del propio cuerpo desplaza la sangre hacia zonas adyacentes donde no existe esa presión. Así, quedan dibujados en el cuerpo unos contornos de color blanco pálido que se llaman marcas de posición del cadáver.
-El estudio de las livideces, móviles o inmóviles, y el de las marcas de posición permiten saber si la posición del cadáver es la original o si hubo lgún cambio después de la muerte.


 PUTREFACCION CADAVERICA

Es la descomposición de la materia orgánica del cadáver mediante la actividad fermentativa de los gérmenes y que no puede ser frenada por las defensas biológicas de cualquier ser.
Está constituida por factores exógenos y endógenos. Los primeros abarcan la temperatura y el medio ambiente donde se encuentra el cadáver. Los segundos contemplan la acción de parásitos y bacterias intestinales del propio cuerpo. No todos los órganos reaccionan igual a la putrefacción, siendo el más frágil el cerebro y entre los más resistentes está el corazón.

La putrefacción se inicia con la aparición de la mancha verde abdominal en la fosa ilíaca derecha. Esta mancha es consecuencia de que la zona intestinal es la primera parte del cuerpo donde se empieza a desarrollar el proceso, al ser el área más séptica del organismo. No obstante, hay casos en los que el comienzo se puede producir antes en otra parte del cuerpo, como ocurre en algunas muertes violentas cuando el cuerpo presenta heridas externas, o en los ahorcados y los recién nacidos en los que es posible que aparezca primeramente en la cara dando el aspecto de lo que se llama “cabeza de negro”.

Al margen de lo ya dicho, las características más significativas de la putrefacción cadavérica son:

-Se detecta con la mancha verde abdominal que, como norma general, aparece al cabo de las 24 horas después de la defunción.

-Posteriormente a la mancha verde se infla el abdomen por efecto de los gases pútridos, hasta alcanzar un tamaño de dos o tres veces su volumen normal. Esta es la razón que explica el ascenso a la superficie del agua de los fallecidos ahogados por inmersión.

-Durante unos 15 días el cuerpo ofrece un aspecto monstruoso, con una fuerte hinchazón de la cara y otras partes del cuerpo, salida de los glóbulos oculares, el pelo y las uñas se caen, etc.
-Después de 2 semanas se va desprendiendo la piel y las partes blandas se condensan en varias formas de líquidos. El cadáver va evolucionando hasta llegar a una esqueletización que será completa a los 4 o 5 años.

-Las variables que pueden intervenir en el proceso de putrefacción  cadavérica son:
·Las enfermedades sépticas, el cáncer, las heridas gangrenosas y grandes heridas aceleran la putrefacción.

·En general, el calor hace que la putrefacción sea precoz, por lo que en verano se dará antes que en invierno. Lo mismo sucede con los cadáveres con ropas de abrigo o protegidos en un ambiente cálido.

·Las muertes agónicas también propician un adelantamiento de la putrefacción.
·Los cadáveres de las personas obesas y los niños tienen un proceso rápido de descomposición.

·Los cuerpos de los ahogados por inmersión recién sacados del agua se descomponen rápidamente.

·En los fallecimientos por hemorragias intensas y o que conllevan una fuerte deshidratación se produce un retraso de la putrefacción.

·El frío provoca un retardo del proceso, por lo que en invierno o en ambientes fríos irá más despacio.

·Los cuerpos de los ahogados o de las personas muertas arrojadas al agua son lentos en descomponerse mientras permanecen en ella.

·Los cadáveres de las personas delgadas y de los ancianos tienen una descomposición más lenta.

Advertencia:

Las distintas informaciones que iremos publicando en este blog sobre medicina forense, contienen imágenes reales que pueden herir la sensibilidad del lector. Dichas imágenes pertenecen a casos tratados e investigados por la Unidad de Policía Científica de la Policía Municipal del Ayuntamiento de Bilbao.

 Los artículos e imágenes de estos post, forman parte del Curso Básico de Investigación Criminal de V.A.M. y M.F.
Algunas imágenes han sido retocadas para preservar la identidad de los fallecidos.




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