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9.8.11

INSPECCION TECNICO OCULAR DE UN INCENDIO

LA INSPECCION TECNICO OCULAR DE INCENDIOS


Se suele afirmar que las finalidades específicas del reconocimiento del lugar del incendio son cuatro:

1º) Hallar el foco y punto de origen localizando de manera exacta donde comenzó el fuego.

2º) Encontrar la fuente de ignición cuya energía desencadenó el incendio.

3º) Determinar la causa del incendio mediante la cual la fuente de calor prende el combustible.

4º) Establecer la etiología del incendio, es decir, si fue natural, accidental o intencionado.


A pesar de la validez de esta afirmación, es trascendental recordar que la inspección técnico-ocular de un incendio debe seguir las mismas pautas generales y los cuatro importantes pasos cronológicos de cualquier otra clase de inspección especializada, esto es, la protección, observación y fijación del lugar y la recogida de indicios materiales. No obstante, resulta conveniente tener presente una serie de particularidades a la hora de llevarla a cabo. Estas particularidades, que a continuación vamos a desarrollar, deberán encuadrarse durante la inspección dentro del paso cronológico que corresponda.


1.-Incendios estructurales:

 En este tipo de incendios y para una mejor metodología dividiremos la inspección en exterior e interior, aplicando así el sistema de la periferia al centro.

-Inspección técnico-ocular del exterior del edificio:

 Generalmente se tiende a desarrollar la mayor parte del trabajo de la inspección en el interior del edificio donde se ha producido el incendio, invirtiendo un notorio menor esfuerzo en la parte externa del mismo, debido quizá a su menor trascendencia exterior. Sin embargo, fuera del inmueble existen también indicios materiales que siempre ayudan al esclarecimiento del siniestro, por lo que debemos tener en cuenta lo siguiente:

-Prestar atención a huellas de pisadas y de neumáticos, trozos de cristales, latas, herramientas u otros objetos asociados a un fuego.Igualmente, comprobar el estado de las puertas y ventanas por si hubieraseñales de forzamiento.


-Si se ha producido alguna explosión se puede trazar el contorno del área de restos expulsados fuera por ella y, por su orientación, determinar el punto donde se produjo aquella.

-Fijarse en los surcos y estrías dejados en el suelo por los “misiles” o cuerpos lanzados por la explosión. Tales marcas también ayudan a localizar el lugar del estallido.

-Si existen manchas relacionadas con acelerantes expulsados violentamente por explosión, buscar el diámetro mayor de ellas y dirigirlo hacia el edificio, ello marcará el punto desde donde fueronexpulsadas.

-Observar la distribución y el material de las ventanas y puertas a fin de verificar su correlación con la situación y elementos encontrados en el suelo.

-Comprobar los horizontes de humo y de calor existentes en la fachada del edificio y que marcan la salida de los productos de la combustión. Examinar los horizontes de humo y comprobar la intensidad y dirección del viento, así como la concordancia del color más oscuro en la parte más cercana al interior y del más claro en la del exterior, además de la correspondencia lógica con la cantidad de humo de salida. Si no hubiese tales concordancias hay que sospechar de la existencia de algún elemento extraño que ha desviado el citado horizonte.

-Los horizontes de humo y de calor que surgen sólo por la parte superior de una ventana o una puerta indican que el fuego se difundió por el techo hasta la ventana. Si surgen únicamente por la parte inferior significa que se propagó por debajo de la ventana o puerta.

-Cuando se encuentren horizontes de humo no relacionados con ventanas, puertas, salidas de aire acondicionado u otros huecos visibles, hay que pensar que pueden deberse a que existan grietas en la fachada o que la acción del calor o una explosión haya abierto esa vía.

-Si un horizonte de humo no relacionado con un hueco visible se debe a la acción del calor nos indica que allí radica la base mayor del cono de fuego. A veces, esas la vías se localizan en el tejado en forma de agujero o deformación estructural y permiten ubicar los diversos focos del fuego que hay en el interior del edificio.

-Cuando la vía del horizonte de humo es debida a una explosión se puede determinar si el incendio es posterior a la explosión al observar en el hueco resultante el típico horizonte de humo ascendente. Si la explosión es anterior el horizonte de humo está repartido de forma simétrica por todo el hueco.

-Un fuego originado en el exterior de un tejado tarda mucho en penetrar al interior y, durante ese tiempo, los daños que provoca en la cubierta son muy superiores a los que genera una vez ha penetrado dentro del inmueble. De cualquier modo, los bordes de la abertura de la perforación advertirán si el recorrido del fuego es del exterior al interior o viceversa.

-Es aconsejable combinar las señales exteriores del edificio con las interiores para su correcta interpretación. En ocasiones ambas no poseen ningún sentido hasta que se combinan.

-Es importante hacer una observación aérea del edificio desde una escala de bomberos desplegada o desde edificios colindantes, que permitan ver panorámicas del tejado y las partes superiores del inmueble siniestrado. Ello permite ver con bastante claridad los focos del fuego y la propagación del incendio.




-Inspección técnico-ocular del interior del edificio:

 El trabajo técnicoinvestigativo dentro del edificio siniestrado se va a centrar, principalmente, en descubrir el foco del incendio y en determinar la propagación del fuego por todo su interior. En tal sentido veamos algunas técnicas que son de aplicación:

-En primer lugar hay que buscar el origen del incendio, por lo que hay que encontrar el foco inicial del fuego.

-Para la determinación de la estancia donde pueda encontrarse el foco del incendio, hay que dirigirse a aquella en la que se aprecien los mayores  daños causados por el fuego, ya que el sitio donde se inicie el siniestro es casi siempre el más castigado por la acción de aquel, al haber dispuesto  de un tiempo mayor para producirlos.

-Los muebles, aparatos y elementos que se hallen dentro de la estancia sospechosa de acoger el foco inicial estarán más dañados por la parte más cercana a este, es decir, las zonas de máxima quemadura señalan el foco.

-La deformación por calor que se da en algunos objetos plásticos o de algunas clases de metales es más acusada en la parte que está más próxima al fuego.

-Si en la dirección que marcan los mayores daños de los objetos y elementos se aprecia un cono de fuego, es muy posible que ese sea el foco del incendio. Mirar en las paredes por si en alguna de ellas se refleja la V característica de los conos.

-Es conveniente prestar atención a los materiales existentes en el lugar antes del incendio y que han servido como combustible, a fin de relacionarlos con la fuente de ignición posible.

-Los cordones eléctricos para lámparas y aparatos eléctricos pueden sobrecalentarse y causar un fuego sin que se funda un fusible de seguridad o se desconecte un interruptor general de la instalación del inmueble. Adicionalmente se calientan aún más si se colocan debajo de alfombras .

-Los aparatos de resistencias calefactoras como tostadoras, planchas, secadores de pelo, cafeteras, placas calentadoras, mantas eléctricas, etc., son capaces de desprender temperaturas suficientes para iniciar un fuego al dejarse demasiado cerca de materiales combustibles o por fallo eléctrico.

-Los componentes eléctricos de un motor también generan suficiente calor para prenderse y trasladar el fuego a los materiales combustibles próximos.

-Si en el interior de un edificio se localiza más de un foco del incendio, o focos múltiples, sin conexión entre ellos, hay que contemplar la posibilidad de que se trate de un incendio intencionado.

-Conocida la ubicación del foco hay que establecer la propagación del fuego por el inmueble. Para ello se debe tener en cuenta lo referente a los medios y modos de propagación y lo indicado sobre explosiones, explicado todo con anterioridad en el punto cuatro.

-Una velocidad de propagación del incendio superior a la normal es siempre sospechosa de utilización de acelerantes. Si a ella se le une una escasa penetración del fuego en los materiales quemados, las sospechas se ven incrementadas. No obstante, hay que ponderar si la elevada velocidad se debe únicamente a un exceso de ventilación del lugar. También despierta la sospecha de presencia de acelerantes el desplazamiento del fuego en contra del  viento.

-Las puertas de madera, y sus marcos, de las estancias del inmueble son de enorme utilidad para confirmar la dirección en la propagación del fuego de una estancia a otra, pues la cara de la puerta o de su marco presentará más daños en la parte de donde viene el fuego. En idéntico sentido, en el caso de que una puerta cerrada quede perforada por la acción del fuego tendrá más daños por la parte de donde procedía el incendio.




-Aunque una puerta de madera o de otro material combustible arda completamente siempre quedarán elementos metálicos que no se hayan consumido y se podrán analizar, tales como bisagras, cerrojos y cerraduras.

-La propagación del incendio también se puede conocer observando los elementos estructurales de madera, puesto que al ser alcanzados por el fuego se quemarán más por el lado donde se halle este y menos por el opuesto, dejando marcas con formas singulares que indican el recorrido de las llamas.

-Los horizontes de humos formados en el interior y exterior del edificio sirven de ayuda para establecer el desarrollo del incendio, por lo cual hay que fijarse en la dirección que van marcando todos ellos.

-El incendio puede propagarse interiormente a través del exterior del edificio, saliendo y entrando varias veces el fuego a través de los huecos existentes en la fachada, en lo que se denomina como salto de rana.

-Un incendio que asciende planta a planta dentro de un edificio se detiene en el tejado, donde adquiere una forma de hongo hasta que termina por perforarlo y salir al exterior, produciendo lo que se denomina como el efecto chimenea.

-En caso de explosión por un tipo de gas, si este es más denso que el aire se acumula en el punto más bajo del local y, al quemarse, causará mayores daños en las zonas bajas, cerca del suelo. En el caso de ser un gas menos denso que el aire sucederá  lo contrario y las partes altasestarán mayormente afectadas.




-Una vez determinado el desplazamiento y la propagación del incendio llega el momento del desescombro investigativo. Esta operación consiste en ir retirando los restos de materiales que se acumulan en el escenario, reducidos prácticamente a escombros, a fin de localizar entre ellos los indicios materiales que después de la observación del lugar de los hechos sería lógico encontrar, u otros que ayuden a esclarecer el incendio.

-Antes de empezar a desescombrar hay que elegir una zona donde se van a ir dejando los objetos que se vayan encontrando, pudiendo llegar a ser bastante numerosos, y que sean susceptibles de considerarse como indicios materiales. Dicha zona deberá estar acotada y separada del resto. Los escombros inservibles para la investigación deben ser apartados e incluso pueden ser retirados del lugar.

-En las paredes y otras partes dentro de los horizontes de humo y de calor se suelen observar siluetas de muebles, cuadros, puertas abiertas uotros objetos. Si esos objetos no se han quemado, al menos no plenamente, han servido a la pared de escudo contra el calor y el humo, dejando en ella un área de protección, es decir, la zona de la silueta tendrá menos daños que el resto de la pared. En el caso de que esos objetos sí se quemen sucederá lo contrario y las siluetas presentarán más daños .De cualquier modo, estas siluetas tienen interés porque indican los objetos que allí había y cuyos restos debemos encontrar si no han sido cambiados de lugar.

-El desescombro se debe centrar en el foco o los focos que se localicen, ya que es en ellos donde mayores posibilidades se tienen de obtener indicios. No obstante, en función de la importancia de cada caso y del valor de los otros indicios obtenidos puede ser aconsejable extenderlo a otras partes.

-Si en el edificio se estaban realizando obras hay que buscar los restos y las herramientas propias de los trabajos que allí se estaban llevando a cabo, especialmente si se trataba de tareas relacionadas con soldadura y oxicorte o de esmerilado de superficies con rotaflex.



-Los escombros originados por caída secundaria de parte de la estructura, llamados escombros superpuestos, no suelen tener mucho valor para la investigación. Generalmente no están afectados por el calor y sonmateriales que se hallan en la parte superior de los escombros.

-Los objetos quemados que se encuentren hay que relacionarlos con losmuebles, ventanas, aparatos y demás elementos que había en la estancia antes del incendio. Después hay que relacionarlos también con los horizontes de calor.

-Al avanzar en el desescombro y según se vaya llegando al suelo hay que inspeccionar más detenidamente, porque es ahí donde se pueden encontrar indicios del origen del fuego.

-En la zona del suelo donde se halle el foco se busca lo que ha incendiado la base de este. En tal sentido es factible tomar muestras del polvo que está depositado allí y hacer lo mismo raspando la superficie a una profundidad de unos 3 o 4 cm. En ambos casos, la cantidad de muestras a recoger será de unos 3 o 4 kg.

-Al margen del desescombro hay que revisar también el estado de la instalación eléctrica, que abarcará los interruptores de luz, cables y aislantes, fusibles y cajas de registro.

-Cuando la posición de un interruptor eléctrico se cambia después del incendio, puede quedar en él una pequeña zona no afectada por el humo al no haber sido expuesta a este.

-Deben tomarse muestras del cableado en función de su proximidad al foco del incendio y después verificar con lupas su estado. Cuando el fuego se produce por un cortocircuito eléctrico o una sobrecarga, el hilo conductor del cable queda suelto y se desliza o gira fácilmente dentro de la cubierta aislante, siendo posible que aparezcan en él unas bolitas de cobre pegadas a al hilo. Pero si el fuego ataca el cable desde el exterior, el hilo queda firmemente adherido a la cubierta plástica, la cual puede hallarse incluso fundida al propio hilo conductor. En general se puede afirmar que los cables más quemados por dentro que por fuera es señal de fuego eléctrico.



-Hay que ver si los fusibles funcionan o han sido reemplazados, si son los correctos o son otros con mayor capacidad y si se han sustituido por piezas de metal.


-Si al examinar una caja de registro se encuentran fundidos un gran número de cables, hay que pensar que ha sido debido a una causa externa y no a un cortocircuito, ya que si este fuese el caso habría como máximo dos cables fundidos.

-Los electrodomésticos deben ser objeto de inspección y cuando se piense que uno de ellos es el responsable del incendio hay que manejarlo con cuidado para conservar su estado, especialmente con los botones e interruptores. Como norma general el estudio del aparato siempre debe hacerse en el laboratorio.

-En el laboratorio hay que determinar la forma de funcionamiento del aparato y, para ello, sirve de ayuda conseguir un modelo igual para experimentar con él. En este supuesto el tipo de electrodoméstico es fácil de identificar, pero no así su marca y modelo. El aparato puede ser desmontado, pero todo ese proceso conviene fijarlo fotográficamente. Igualmente, deberá hacerse el estudio del cableado para establecer si existió o no cortocircuito eléctrico.

-Tratándose de motores eléctricos hay que verificar también el eje del motor, ya que si gira no se ha producido un cortocircuito y la ignición no se generó en él.




(INVESTIGACIÓN DE INCENDIOS:  ( SEPTIMA  PARTE)
( próximo artículo: “INCENDIOS FORESTALES")

M.F.R.
“CURSO BASICO DE INVESTIGACION CRIMINAL”-


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