nuevos articulos

6.8.11

PROPAGACION DEL FUEGO

PROPAGACION DEL FUEGO

(Investigación de incendios)

El fuego se esparce desde el punto de origen si hay suficiente combustible y oxígeno, pero la propagación se produce mediante la transmisión del calor a los combustibles del lugar.
El calor se traslada desde el fuego a los combustibles por cuatro medios: convección, conducción, radiación y contacto directo. Igualmente, los modos de propagación del incendio son en vertical, horizontal y descendente. Tampoco hay que olvidar la influencia que tienen en la evolución del incendio las explosiones, los efectos llamados flashover y backdraft y la influencia del escenario. En cuanto a los incendios forestales se refiere, debemos tener presente que estos tienen algunas pautas propias que les hace un poco distintos. Desarrollemos a continuación todo esto un poco.

1.-Traslado del calor por convección:

 Es el traspaso del calor en un incendio a través del aire en movimiento, trasladando, además, el humo, los gases y las partículas calientes de la combustión. Este movimiento se produce por la tendencia natural de elevación vertical del aire caliente y, también, por otros desplazamientos motivados por flujos y corrientes de aire que se generan durante el incendio, los cuales se deben a la configuración estructural del escenario donde se desata el incendio y a los cambios que este produzca en aquel mientras evoluciona.

La convección , como se ha indicado, traslada además partículas calientes. Estas ascuas pueden caer sobre combustibles cercanos y hacer que prenda en ellos el fuego, propagándose también así el incendio.

Policía Científica Vol. I. F. Antón Barberá y J. V. de Luis y Turégano.


2.- Traslado del calor por conducción

Es el mecanismo de cesión de temperatura a través de un sólido. Un ejemplo claro de fuego conductor es el producido por un objeto al que se le ha aplicado calor por un lado y que lo traspasa por el otro lado extremo a un material combustible cercano.

Hay materiales buenos conductores del calor, como lo son muchos objetos metálicos tales como clavos, vigas y estanterías de metal, así como los cables, pero existen otros que no lo son y entre los que se encuentran todos los que son de madera.

Policía Científica Vol. I. F. Antón Barberá y J. V. de Luis y Turégano.


3.-Traslado del calor por radiación

Es el proceso de transmisión de calor a través de ondas electromagnéticas. Estas ondas se difunden en línea recta en todas direcciones y se mueven por el espacio parecido a como lo hacen la luz y el sonido. No les afecta el viento o el aire y traspasan superficies transparentes como el cristal y el agua, pudiendo inflamar un material combustible en el que penetren.

En la ignición por radiación no existe contacto visible entre la fuente calorífica y el combustible, pero sí ha de haber una trayectoria visible y sin obstáculos opacos entre los dos ya que, de lo contrario, la ignición por radiación es imposible.

Policía Científica Vol. I. F. Antón Barberá y J. V. de Luis y Turégano.


4.-Traslado del calor por contacto directo:

 Se denomina así a la transmisión de calor de una materia que ya está ardiendo con otra que no lo está, pero que debido al contacto con las llamas del fuego de aquella acaba por incendiarse también. Así sucede, por ejemplo, cuando las llamas de un sofá alcanzan y entran en contacto con la superficie de un sillón o con las cortinas de una ventana.

5.-Propagación vertical del fuego

La tendencia natural de todo fuego es siempre a ascender, salvo que algo se lo impida. Como hemos visto, el fuego se desarrolla mediante la difusión de calor, así como el aire, humo y gases calientes que tienden a subir. Un incendio estructural prenderá en sentido ascendente en el punto donde se lo permitan las características constructivas del edificio. Los huecos de escaleras, ascensores y conducciones de servicios, así como los espacios entre las juntas de paredes y vigas interiores, proporcionan un paso vertical para la elevación de los productos de la combustión y, por tanto, para la propagación del fuego.

En el momento que algo, por ejemplo un techo, impide todo ese movimiento ascendente, los productos de la combustión se dispersan en todas direcciones recorriendo el techo horizontalmente hasta encontrar otro obstáculo, como puede ser una pared. Si finalmente el fuego no puede evacuar, los productos de la combustión se acumulan hasta que son forzados a bajar a lo largo de la pared. Este movimiento descendente deja manchas de humo claramente definidas en las paredes.

6.-Propagación horizontal del fuego:

 Si en el recorrido horizontal del techo, o en su descenso forzoso, los productos de la combustión encuentran una abertura, penetrarán por ella invadiendo zonas hasta entonces no afectadas por el incendio. Allí subirán si ello es posible o se moverán horizontalmente si no existiese una salida ascendente. Nuevamente, los materiales inflamables que se encuentren en su camino arderán y el incendio continuará expandiéndose. Así, un fuego se propaga de forma horizontal, pegado al techo y creando su propio pasillo, sin afectar prácticamente a las paredes.

7.-Propagación descendente del fuego:

 Durante el incendio pueden caer materiales o partículas ardiendo desde un punto elevado a otro situado en un nivel inferior, propagándose en una dirección descendente.
Igualmente, el fuego de un incendio estructural puede descender a través de los recubrimientos de paredes, tales como barnices, pintura, papel y paneles inflamables.

No obstante, este proceso es muy lento y solo genera propagaciones poco importantes. El fuego también puede seguir la trayectoria de algún líquido inflamable que cae por una superficie inclinada o porosa, propagándolo en forma descendente de este modo. Lo mismo puede suceder con los plásticos en combustión que, al derretirse, toman efecto descendente, y con las fuertes corrientes de aire y viento que vayan también en sentido descendente.

8.-Influencia del escenario en la propagación del fuego:

 El lugar en donde se produce un incendio estructural tiene una clara influencia en el desarrollo del mismo debido a dos factores decisivos: la configuración del interior del edificio y los materiales del revestimiento de los techos y paredes.

-Configuración del interior del edificio:

Su importancia es tal que determina las vías predominantes de la expansión del fuego. Así, en un inmueble de una sola planta el incendio se desplaza horizontalmente, pues el único camino donde dispone de combustible y oxígeno es ese. Sin embargo, cuando se trata de una casa con varias plantas el incendio asciende si se originó por debajo del último piso superior, favoreciendo este desplazamiento los huecos verticales que existan como escaleras y ascensores, conductos de tuberías y de aire acondicionado, líneas de electricidad, así como las ventanas y puertas abiertas o dañadas por el calor.
Todo ello produce un efecto que permite la ascensión del incendio a las plantas superiores del edificio.

-Materiales del revestimiento de los techos y paredes:

Con frecuencia constituyen los combustibles que más determinan el desarrollo del incendio. Las paredes, techos y suelos de todo tipo de inmuebles se suelen cubrir con sustancias inflamables como pintura, barniz, laca, plásticos, papel, alfombras, madera, moquetas, goma espumas, etc., por los cuales el fuego se desplaza al servirse de ellos como combustible. Además, estos revestimientos al quemarse desprenden gases inflamables que al alcanzar el punto de ignición arden todos al mismo tiempo e instantáneamente, desatando un destructor efecto llamado flashover.

9.-Propagación del fuego en incendios forestales:

 En esta clase de incendios el recorrido del fuego está influenciado por dos factores: las corrientes de aire y las formas del terreno. Como es lógico, las corrientes de aire vienen determinadas casi siempre por la dirección y el sentido del viento. En cuanto a las formas de terreno hay que tener en cuenta si se trata de una superficie llana o montañosa.

Cuando es llana el fuego avanzará en el mismo sentido y dirección del viento reinante, pero si no hay viento se propagará en todas direcciones. Si la superficie es montañosa el fuego sube colina arriba debido a la ley ascendente en todo incendio, siempre y cuando el viento no tenga fuerza suficiente para impedirlo. Si el viento sopla colina abajo trata de desplazar el fuego en ese sentido, pero los gases que se van formando hacen lo contrario. En principio puede más el viento,  aunque llega un momento en el que la fuerza de este y la de los gases se equilibran, parando el fuego.

También puede suceder que los vientos en las zonas bajas de las laderas generen un remolino, el cual, unido a la fuerza de los gases de la combustión, produzca constantes cambios en la dirección del fuego.

(INVESTIGACIÓN DE INCENDIOS: CUARTA PARTE)
( próximo artículo: “EXPLOSIONES")

M.F.R.
“CURSO BASICO DE INVESTIGACION CRIMINAL”-

No hay comentarios:

Publicar un comentario