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9.9.11

LAS FOTOS DE LA POLICIA


LAS FOTOGRAFIAS DE LA POLICIA


Con ellas se busca ofrecer una visión global del lugar de hechos, es decir, ver su forma, la distribución espacial de los elementos que lo componen y la posición que ocupan los indicios y evidencias materiales allí hallados, así como dar a la persona que vea esas imágenes una idea inicial de tamaños y distancias de todo. La misión principal de estas exposiciones no es profundizar en el escenario, sino abarcarlo para que quien las mire empiece a entender cómo está concebido. En consonancia, las fotos que se sacarán serán de conjunto  general en su mayoría, aunque también las habrá de conjunto parcial.



La grabación en vídeo tiene aquí una clara aplicación, pues resulta muy apta para fijar globalmente todo el escenario del suceso. Además, con ella se da continuidad a las imágenes, cosa bastante más complicada de conseguir mediante la fotografía al basarse esta en tomas instantáneas. Sin embargo, pese a esta ventajosa posición del vídeo, su uso para esta clase de fijación por parte de todos los cuerpos policiales viene a limitarse a sucesos de relevante notoriedad, como serían, por ejemplo, catástrofes aéreas, derrumbes de edificios, incendios importantes, algunos homicidios, escondites de grandes alijos de drogas o de armas, zulos empleados en secuestros, etc. Probablemente, esta restricción de uso se debe a meras cuestiones funcionales, pues parece claro que no lo es por el coste económico que supone la filmación en vídeo, existiendo muchas inspecciones donde la fotografía es más que suficiente para una óptima fijación, a lo que se añade el inconveniente de que la visualización de un disco de DVD no es tan rápida ni tan inmediata como una foto y requiere de un equipo de reproducción. Otro aspecto significativo del vídeo es que se debe tener cuidado en los desplazamientos por el escenario mientras se graba, ya que al caminar podríamos golpear algo que lo alterase o pisar un indicio y destruirlo criminalísticamente.


Terminada esta breve introducción, pasemos seguidamente a ver las pautas de trabajo para la fijación fotográfica general del escenario y que, obviamente, se aplicarán en proporción a la gravedad o la importancia del hecho a esclarecer, así como en función de si la inspección técnico ocular será del tipo total o centrada.

-En espacios cerrados, como pudiera ser una habitación, las tomas se efectuarán desde cada una de las cuatro esquinas con un objetivo gran angular de 24 o 28 mm en la cámara que propicie una amplitud de campo suficiente. En ocasiones, si el tamaño y la forma de la estancia lo permiten bastarán dos esquinas en vez de cuatro, escogiendo en este caso las dos mejores y debiendo estar situadas siempre una en diagonal a la otra. Si se emplea el vídeo es raro que hagan falta más de dos esquinas.


-Es posible que la habitación o dependencia no tenga un perfil más o menos cuadrado con unas claras esquinas en las que situarse, pudiendo adoptar cualquier figura compleja. La solución a este problema no es otra que buscar los ángulos más adecuados donde colocarse con la cámara para ir construyendo una fijación global. Con el vídeo el problema se minimiza al poder moverse libremente el operador de la cámara por la estancia.


-Realizadas las fotos desde las esquinas pertinentes, si queda algún espacio fuera de plano se buscará un punto desde donde poder obtener una instantánea que lo fije. Igualmente, con frecuencia es muy interesante complementar las exposiciones de las esquinas con otras de frente o desde ángulos distintos que ofrezcan una buena perspectiva del escenario o de una parte destacable de él.





-Cuando el lugar cerrado es de gran tamaño, como una nave industrial, un hipermercado, una planta de aparcamientos, etc., se pueden sacar fotos desde sus cuatro esquinas u otros sitios válidos para tener una vista general del recinto y ver, al mismo tiempo, el emplazamiento que ocupa en su interior la parte concreta donde se produjo el hecho a investigar. Dicha parte podremos considerarla como el auténtico escenario y en consecuencia volverán a sacarse de ella fotos de fijación general, trazando a tal fin un cuadrado imaginario conteniéndola y se procederá según la técnica ya explicada de las cuatro esquinas.


-Hay ocasiones en las que es recomendable ofrecer imágenes del edificio en el cual se halla el lugar cerrado, tomadas desde el exterior, aunque la acción delictiva se haya desarrollado en el interior. Así sucede, por ejemplo, con casas de campo, fábricas u otras construcciones que se hallen en zonas rurales o deshabitadas. En idéntico sentido, puede ser interesante hacer fotos del camino a recorrer por cualquier persona desde fuera de la edificación hasta el punto exacto en el que acontece el suceso, cosa que se recogerá mucho mejor en vídeo al tratarse de imágenes de lo que sería un trayecto.


-En lugares abiertos o exteriores se esbozará también un cuadrado imaginario y se obtendrán las fotos de conjunto general desde cada una de sus cuatro esquinas. Asimismo, las zonas caídas fuera de plano se fotografiarán directamente.





-Los coches, furgonetas, autobuses y demás vehículos cabinados son teóricamente espacios cerrados, pero casi siempre están vinculados con actos relacionados con el suceso y acaecidos en el exterior. Se fijan primero por fuera mediante tomas de frente por cada uno de sus lados, el techo y la región de los bajos que sea factible fotografiar. Después se accederá al interior y se harán fotos del habitáculo, dejando para el final el maletero y, si procediese, la parte del motor. Cuando el vehículo vaya a ser trasladado a dependencias policiales, se podrán posponer algunas de estas tareas para ser realizadas en una posterior inspección técnico-ocular expresamente dirigida hacia él.


-Un defecto a evitar a la hora de efectuar una instantánea es que en ella aparezcan cosas ajenas al escenario en sí. Muchas veces estas cosas pertenecen a los propios investigadores, como por ejemplo pasa cuando se deja el maletín de fotografía por cualquier parte y luego aparece sorpresivamente en una imagen, o cuando en el fondo de la escena se ve algún investigador que no debiera estar ahí.


-Tanto si es un lugar cerrado como si lo es abierto es preferible, aunque no imprescindible, sacar primeramente todas las fotos sin estar marcado el lugar de los hechos, es decir, sin señalar los indicios mediante trípodes, balizas, números, flechas, etc. Después, se marcará el escenario con tales materiales y se repetirán las tomas de fijación general. También se puede marcar el escenario sobre la propia fotografía, pero es mejor hacerlo en el propio lugar con los materiales mencionados. En el caso del vídeo, el marcado sobre las propias imágenes es más costoso pero perfectamente realizable en el laboratorio de audiovisuales, eso sí, nunca se hará en el soporte original, si no en una copia.




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