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31.8.11

VEHICULOS DE BOMBEROS

En el post de hoy os traemos imágenes de vehículos de bomberos. 
El vehículo de rescate que podemos ver a continuación es una réplica de muy alta calidad, realizada en metal y a escala 1/32 de un furgón de bomberos norteamericano.
No le falta ningún detalle como podreis ir comprobando:  Apertura de puertas, neumáticos de goma con giro, motor detallado, amortiguación, techo desmontable para acceder al interior y multiples accesorios.
Podeis ver más imagenes e información de este modelo en "FURGON DE BOMBEROS A ESCALA".
Este vehículo está disponible en España en la web de insignia online (www.insigniaonline.es). Su precio: 75 € ( más gastos de envío), y para solicitarlo ( ojo, porque disponen de unidades limitadas), hay que enviar un correo a insigniaonline@insigniaonline.es indicando la referencia "furgón de bomberos 1.32".

Este camión mide casi 30 centímetros de longitud
Detalle lateral con apertura de puertas traseras
El techo del vehículo puede levantarse para acceder al interior
El frontal incorpora luces de emergencia hasta en el faldón inferior
Detalle del interior
Imagen del interior en el que apreciamos la emisora del modelo
Ordenador portátil, nevera, etc....
Armarios y compartimentos para objetos
Neumáticos de goma y tapa del depósito de combustible
Hasta el emblema del Cuerpo de bomberos del camión está hecho al detalle

30.8.11

HERIDAS Y MEDICINA FORENSE


OTRAS CLASES DE HERIDAS

Además de las armas blancas existen otras que dejan también unas heridas con características propias. Lo mismo sucede con las heridas provocadas por otros agentes lesivos no conceptuados claramente como armas. Veamos algunas de esas armas y agentes.

1.-Heridas por armas contundentes:

Las causan los impactos de objetos duros con uno o varios bordes romos. En esta gama de instrumentos están los palos y mazas de madera, porras de goma, barras de hierro, martillos y otras herramientas útiles para golpear, piedras, ladrillos, baldosas, etc. También se encuadran en esta categoría las armas naturales que dispone el cuerpo de un ser humano, tales como los puños, codos, rodillas, piernas y cabeza.

El daño causado dependerá de la fuerza y la zona del impacto, así como del tipo de objeto del que se trate, dejando heridas con bordes irregulares, desgarros en la piel y una zona contusiva alrededor, fruto todo ello de la compresión del golpe sobre el cuerpo de la víctima. A veces la herida reproduce la forma del área de impacto del arma, llegando a apreciarse el dibujo geométrico en el cuerpo, aunque sea solo una lesión contusa.

2.-Heridas por armas de fuego:

Doctrinalmente estas heridas se clasifican como causadas por armas contundentes. No obstante, dada la enorme diferencia en cuanto al peligro letal y otras circunstancias que conllevan las armas de fuego con respecto al resto de las contundentes, aquí hemos preferido separarlas.

En lo referente a las características de las heridas, estas ya se han explicado en el capítulo sobre la balística forense, por lo que no vamos a repetirlas nuevamente ahora.

3.-Heridas por caídas y precipitaciones:

 Caída es la proyección del cuerpo sobre el mismo plano de su sustentación. La precipitación es la proyección desde un plano superior situado a una cierta altura, desde la cual se puedan causar lesiones de importancia.

Las caídas producen lesiones habitualmente leves, que se reducen a contusiones en cabeza, codos, rodillas, muñecas y hombros. Las lesiones por precipitaciones dependerán de la altura desde donde se proyecte la persona, pudiendo ser muy graves si la altura es elevada. Hay una expresión comúnmente aceptada para las precipitaciones desde notable altura que dice “nada por fuera, todo por dentro”, en referencia a que no se observan en el cuerpo lesiones exteriores visibles y la piel está intacta, encontrándose el interior con lesiones internas muy graves.

Una de las cosas que se buscan en las heridas durante las autopsias de los cadáveres por precipitación es la correspondencia de las lesiones con el plano del cuerpo que impacta contra el suelo. Si esto no es así hay que encontrar una continuidad lesiva que pueda unir los dos planos u otra circunstancia que lo explique, pues lo contrario es un signo de sospecha de muerte homicida.

La precipitación homicida es muy poco frecuente, pero no así la accidental y la suicida, siendo esta última la modalidad de suicidio más utilizada en bastantes ciudades con edificios y estructuras de mucha altura.

4.-Heridas por agentes constrictores:

Se denominan así a las producidas para amarrar una persona a un objeto o las partes de su cuerpo entre sí. Los instrumentos más comunes que las generan son cuerdas, cables, cinturones, trozos alargados de tela, etc.
Las heridas que presentan son excoriaciones epidérmicas, pérdida de la dermis y surcos coincidentes con el agente constrictor. De ellas se hablará más profundamente al tratar sobre las ahorcaduras y las estrangulaciones.
Las partes del cuerpo más afectadas suelen ser el cuello, las manos y los tobillos.


5.-Otras heridas:

Además de las heridas descritas hay otras que también dejan su propia impronta, siendo su estudio de interés para la investigación técnico-científica de la medicina forense. Algunas de ellas son las producidas por explosiones, quemaduras, aplastamientos, mordeduras, etc.

29.8.11

LAS ARMAS BLANCAS Y SUS HERIDAS

En el post anterior hablabamos de las heridas punzantes y cortantes. Hoy incluimos los tipos que faltaban para completar este tema de medicina legal.


4.-Heridas por armas blancas punzo-cortantes:

Son las provocadas por armas que pueden usarse como punzones, como elementos cortantes o ambas cosas a la vez, puesto que actúan simultáneamente con la punta y con el filo. Entran dentro de este grupo los cuchillos, las navajas y los puñales.
Las heridas tienen bordes limpios con un dibujo ovalado, con extremos en uno o dos ángulos en función de que el arma posea uno o dos filos. El tamaño del orificio tiene una longitud que suele ser entre 3 y 10 mm. más grande que la del ancho del arma, debido a la acción de extraer el arma del cuerpo, y una anchura menor que el grosor de la misma. También se pueden encontrar heridas de torsión, producidas al girar el arma en el momento de efectuar la extracción.

5.-Heridas por armas blancas corto-contundentes:

Son causadas por  instrumentos con hojas de metal y bordes semirregulares que actúan por impacto, como por ejemplo sables, espadas, machetes y hachas.
Estas heridas reciben también el nombre de “hacheantes” y suelen ser muy graves, siendo sus bordes romos o irregulares. En ellas no hay “colas de rata” y con frecuencia los huesos se ven afectados por la lesión.




6.-Cuestiones determinar en las heridas por arma blanca:

 Son varias las cosas que se pretenden averiguar examinando las heridas de arma blanca. Entre las de mayor importancia quizá se encuentran la de establecer si las lesiones se causaron estando la víctima aún con vida o fueron hechas una vez fallecida, la de saber si se corresponden con una etiología homicida o no, la de conocer la clase de arma blanca empleada y la de fijar la posición relativa entre la víctima y su agresor. Veamos una por una estas cuestiones.

-Heridas antemorten o postmorten:

El médico forense generalmente no tiene excesiva dificultad en determinar si las heridas fueron causadas con posterioridad a la muerte. Las heridas postmorten se caracterizan, entre otras cosas, por no producir una hemorragia, lo que las suele diferenciar de las hemorragias que se pueden generar en las heridas causadas en vida y que son especialmente fuertes cuando afectan a arterias, aunque esto no siempre es así, puesto que hay heridas antemorten que apenas sangran. En idéntico sentido, las heridas producidas después de la muerte tampoco presentan sangre coagulada en el fondo de la herida o sobre la piel. Hay otras señales, además de estas dos mencionadas, que sirven de apoyo al médico forense para dilucidar esta cuestión.


-Determinación de la etiología:

Además de otros aspectos consustanciales a a la investigación, como signos de forcejeo, lucha o defensa en el cuerpo o en el lugar de los hechos, la presencia de testigos, etc., hay diversos factores que ayudan a descubrir si las heridas son homicidas o no. Uno de ellos es su localización y número, pues es difícil tipificar una muerte como suicidio si la zona de las heridas le resulta inalcanzable a la víctima o si es un área propia de los homicidios, como es el caso de la zona abdominal. Lo mismo sucede con la multiplicidad de las heridas, ya que ello es casi siempre un indicio claro de homicidio.


-Clase de arma blanca empleada:

Esta es una de las preguntas típicas que se hacen los investigadores y que no tiene una fácil respuesta. Para empezar hay que decir que las armas blancas no siempre pueden individualizarse a través de las heridas, ni tampoco siempre se pueden describir con seguridad las características de clase del arma causante de una herida. Sirva de ejemplo a estas dificultades el hecho de que la anchura del arma solo se puede establecer si ha penetrado perpendicularmente al cuerpo, dado que si lo hace de forma oblicua la herida será algo mayor, y siempre que se trate de una herida punzo-cortante. En cuanto a la longitud del arma, esta vendrá dada por la profundidad de la herida, si bien esto es relativo, ya que puede que aquella no haya penetrado totalmente, lo que dará una medida inferior, o que lo haga sobre cavidades con depresión, que dará una medida superior a la real.

-Posición relativa entre la víctima y el agresor:

Es otra de las preguntas importantes debido a que proporciona información sobre el desarrollo de los hechos y las características físicas del autor del delito. Es bastante difícil responder con cierta exactitud a ella, por lo que realizar afirmaciones categóricas a esta pregunta es aventurado y peligroso, pues el margen de error es notable. Del examen de la herida para determinar la dirección del corte, ángulo de incidencia de la penetración, etc., no siempre pueden extraerse conclusiones firmes, pues adivinar la dinámica de los hechos en toda su extensión es una pretensión imposible. Más seguro resulta confirmar con el estudio de las heridas la versión de los hechos que ofrezca el imputado, una vez sea detenido, o la de los testigos una vez interrogados.

CONCENTRACIÓN DE POLICIAS EN TARRAGONA


La sección de Tarragona de la Asociación Internacional de Policía (I.P.A.), nos informa que los próximos días 30 de septiembre y 1 y 2 de octubre, tendrá lugar la 4ª edición de la Concentración Internacional de Policías Motoristas. “Ciudad de Tarragona”.
Esta 4ª edición, coincide con las celebraciones del 50º aniversario de la creación de la unidad motorizada de la Guardia Urbana de Tarragona y de la creación de IPA España.

Está confirmada la asistencia de policías uniformados de las principales policías de la provincia de Tarragona, y de motocicletas oficiales de policías de fuera de nuestro país.

A continuación os facilitamos el programa:


26.8.11

HERIDAS POR ARMA BLANCA


HERIDAS POR ARMAS BLANCAS

En la investigación médico-forense es importante descubrir, examinar e interpretar las heridas que presente la víctima por la acción de un arma blanca, pues de ellas se pueden obtener datos y pruebas que sirvan para conseguir el esclarecimiento del suceso.

1.-Clasificación de armas blancas: Las armas blancas habitualmente se clasifican agrupándolas del siguiente modo:

-Punzantes
-Cortantes
-Punzo-cortantes
-Punzo-contundentes
-Corto-contundentes

Cada uno de estos grupos deja su propia impronta en las heridas que produce el arma en el cuerpo de la víctima.



2.-Heridas por armas blancas punzantes

 Son producidas por instrumentos alargados de sección pequeña y terminados en punta, tales como punzones, agujas, picahielos y varillas puntiagudas.

Las heridas que producen sobre la piel tienen el dibujo que deja la forma del instrumento, es decir, si el arma es de sección cilíndrica el dibujo será ovalado. Si es triangular el dibujo será una estrella de tres puntas. Si es cuadrado la estrella tendrá cuatro puntas. Alrededor de la herida se puede ver una zona equimótica fruto del golpe que acompaña a la penetración del arma sobre el cuerpo de la víctima. El tamaño del orificio a veces puede ser diminuto, dependiendo siempre del grosor del objeto punzante, y si se trata de un arma de sección cilíndrica en ocasiones pueden confundirse con orificios por disparos de armas de fuego de pequeño calibre.



3.-Heridas por armas blancas cortantes

 Las ocasionan objetos que tienen al menos una hoja o filo capaz de seccionar la piel. Los instrumentos de este tipo más frecuentes son navajas de afeitar, cuchillos, cristales rotos, hojalatas y otros objetos  planos que tengan filo en uno de sus bordes.

Las lesiones que dejan se caracterizan por ser poco limpias y regulares en sus bordes, así como poco profundas. Tienen una zona ancha de ataque donde se inicia el corte y otra más estrecha y menos profunda de salida, por lo general más larga, que recibe el nombre de “cola de rata” e indica la dirección del corte. El estudio de estas heridas puede ofrecer al investigador la posición relativa entre la víctima y su agresor.



En los casos de suicidios e incluso en los de decapitación, se suelen encontrar lo que se llaman “heridas de tanteo”, que son pequeños cortes hechos antes del corte  principal por indecisión del suicida o por tantear el homicida la maniobra.

(En el próximo post incluiremos las que faltan por publicar: punzo-cortantes, punzo-contundentes y corto-contundentes).

25.8.11

FORCEJEO LUCHA Y DEFENSA

FORCEJEO, LUCHA Y DEFENSA

El enfrentamiento físico entre dos o más personas deja unas señales en las ropas y el cuerpo de los contendientes, que son distintas en virtud de la intensidad y el modo de reacción de cada cual en dicha confrontación. El estudio de tales señales posibilita encuadrar el enfrentamiento en las tres clases en los que se suele dividir y que son el forcejeo, la lucha y la defensa.

Aplicando el mencionado estudio a un cadáver localizado en un lugar de hechos, el investigador podrá estar en disposición saber si su fallecimiento fue debido a una muerte violenta o no, así como cuáles fueron sus últimas reacciones antes de morir.

1.-Forcejeo: Los signos que lo denotan son el desorden aparentemente violento de la ropa, los desgarres de las prendas de vestir y las roturas de botones en ellas.

En cuanto al cuerpo, se pueden apreciar pequeñas zonas de equimosis en las muñecas y manos, indicativas de sujeción o agarre de los miembros superiores. También es posible ver estigmas ungüeales, fruto de las marcas dejadas por las uñas y las puntas de los dedos del agresor. Las lesiones no revisten importancia ni gravedad.



2.-Lucha: Además de los signos indicados para el forcejeo, la lucha incluye otros que evidencian un enfrentamiento más severo. En efecto, hay presencia de heridas y hematomas que suelen centrarse en las manos, los brazos, la cara y el cráneo. Puede haber lesiones producidazas por objetos contundentes, como palos o piedras, o por algún arma blanca.

También cabe encontrar sangre entre las ropas, cabellos en los espacios interdigitales de las manos de la víctima, o adheridos al cuerpo o a las prendas de vestir.

3.-Defensa: Las heridas de defensa se localizan especialmente en las manos y los brazos del cadáver, por ser las partes del cuerpo usadas por la víctima para protegerse instintivamente de la agresión.

Cuando interviene un arma blanca a veces se ven heridas en las manos fruto del agarre por parte de la víctima del filo de ella, en un vano intento de sujetarla e impedir con ello una cuchillada o navajazo. Estas heridas presentan cortes con bordes finos y regulares, que son consecuencia del deslizamiento del filo por la mano que lo sujeta.

En los casos donde hay disparos de un arma de fuego suelen apreciarse impactos en las manos y los brazos, con orificio de entrada y salida, que se producen al reaccionar la víctima de forma instintiva tapándose la cara o el cuerpo con ellos para protegerse.