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25.4.12

LA CREACION DE LA GUARDIA CIVIL ( segunda parte)


Paralelamente a ésta medida se dispone una reorganización de los servicios policiales, de manera que pasen a depender solo de autoridades civiles. A nivel provincial su máximo responsable será el Jefe Político y a nivel nacional el Ministro de Gobernación, sistema que, más o menos, se mantendrá en vigor hasta la reciente sustitución de la figura del Gobernador Civil por la del Subdelegado del Gobierno y añadir, entre éste y el Ministro de Interior, al Delegado del Gobierno en la Comunidad Autónoma, quien en la práctica ha asumido el protagonismo que antes recaía en el Gobernador Civil y que ha supuesto una ampliación territorial en el escalón que ocupaba aquel en el diseño de la organización, al pasar de un nivel provincial a otro autonómico.
El interés de González Bravo en que el cuerpo a crear fuera civil, queda muy claro en la propuesta que hace a la reina Isabel II, donde uno de cuyos párrafos decía "Al propio tiempo sirve la fuerza civil para evitar la intervención frecuente del ejército en actos populares, intervención que puede menguar al cabo el prestigio de las tropas permanentes, que puede también ejercer una influencia perniciosa en el principio de subordinación, que imposibilita o entorpece la instrucción del soldado, y que robustece con exceso la importancia del brazo militar en el orden político y no favorece mucho el desarrollo completo del sistema constitucional".


Como nos dice Ballbé, con éstas y otras medidas adoptadas, el nuevo Gobierno buscaba potenciar el poder civil por encima del militar, para lo cual pretendía sentar las bases desde las que la Administración civil desplazara a los militares en el protagonismo político (pág. 143). En consonancia con ello, se decidió crear una nueva fuerza policial de espíritu civil, voluntad expresada con claridad en los reales decretos de 26 de Enero y 28 de marzo de 1844, que sirviera para alejar al ejército del aparato policial y le colocara, de un modo definitivo, en su tradicional papel en la defensa de la seguridad externa exclusivamente. Dicha fuerza, que se hallaría bajo la dependencia directa del Ministerio de Gobernación, fué bautizada inicialmente con el nombre de Cuerpo de Guardias Civiles, denominación expresamente concebida para diferenciarla del estamento militar y que, como bien señala López Garrido (1982) en "La Guardia Civil y los Orígenes del Estado Centralista" es "un concepto más vinculado semánticamente a la Administración civil" Sin embargo, éste propósito, del que Lazúen Alcón afirma que se puede calificar como el más serio intento, hasta esos momentos, de reemplazar al ejército como fuerza policial predominante, por un cuerpo de policía civil (pág. 38), se vio frustrado solo cuatro meses más tarde de haberse iniciado, con motivo de la ascensión en Abril a la Jefatura del Gobierno de un militar: el general Narvaez.


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